sábado, 5 de julio de 2014

SWSI - Capítulo 8

Hoy es el último día de la vida de Iris.

Éso he pensado al levantarme. Y me ha dado un fuerte dolor en el pecho... La última vez que veremos a Iris... Esa risa, ese ánimo, ese optimismo, esas ganas de vivir que tuvo siempre mañana dejarían de estar entre nosotros.
Estas tres semanas las he pasado con todos, pero bastante incómodo. Todo pasó tan de repente que no sabíamos ni qué decir.
Nueve de septiembre. Una semana para que empiecen las clases.
Salto de la cama. Siete de la mañana. Me apresuro a vestirme y corro hacia la salida.
-Pero, ¿dónde vas? ¡si ni siquiera has desayunado!-dice mi madre.
-Ah, ¿no te lo había dicho? Han dejado salir a Iris por... bueno, ya sabes, y vamos a estar todo el día con ella-dije yo. Sinceramente, creo que se lo había dicho.
-¡Ah, sí que me lo dijiste!-recuerda mi madre entonces-venga, sal y diviértete-.
Voy corriendo mientras escucho a mi madre susurrar.
-...diviértela-.

Llego a las siete y cuarto al hospital. No sé cómo he llegado tan pronto, de verdad.
Iris ya está lista, esperándome con sus ojos rojizos y una sonrisa que intenta demostrar optimismo, pero su mirada irradia el miedo de alguien al que le quedan 24 horas de vida.
Y sí, he llegado el primero. Corro hacia allí, y la abrazo. El abrazo se alarga bastante, ni ella quiere que la suelte ni yo quiero soltarla.
Finalmente, nos separamos y empezamos a hablar.
-Bueno, ¿hoy qué haremos?-pregunta.
-Imagino que estaremos en la playa, comeremos allí, y después pues echaremos una vuelta-digo yo.
-Pero por favor, hoy quiero que seamos un grupo, como antes...-dice Iris, a mí se me hiela el corazón.
-Bueno, Iris...-empiezo-vamos a ver, sé que has hecho muchísimos esfuerzos, incluso en tu estado, para que volvamos a ser amigos. Pero creo que éso no va a suceder. Sí, hemos sido amigos toda la vida, pero Adrià, Natalia, incluso Carol... Creo que nunca volverán a ser amigos míos como lo eran antes-.
-Mike, escucha. Puedes recuperar a Adrià. Ya eres amigo de Carol de nuevo. Y, te lo prometo, a Natalia puedes y vas a recuperarla. Y sabes que no es como amiga-ella me mira a los ojos y sonríe.
Ha pasado otro cuarto de hora desde que llegué cuando llegan Carol y Natalia.
-¡Natalia! ¡Carol! ¡¡Genial!!-a Iris le brillan los ojos.
-¡Buenos días, Iris!-dice Carol abrazándola-...Mike-me mira y la saludo con la mano. Natalia ni siquiera me mira.
Adrià llega unos minutos más tarde y, mientras la brisa marina de principios de septiembre nos acaricia y el sol empieza a salir, salimos hacia la playa.
Llegamos recién amanecido a la playa. Mientras colocamos las cosas, yo miro a Iris. Las piernas le han empezado a temblar, se duele de la cabeza bastante. Está aterrada.
Las dos primeras horas de playa son bastante aburridas, e incómodas. Vamos cada uno a nuestra bola. Mientras Adrià intentaba hacernos creer que realmente en esas aguas inmóviles se podía surfear, Carol y Natalia tomaban el sol, y yo me bañaba con Iris. El agua estaba templada, tranquila... Perfecta.
Iris sale del agua y nos anuncia algo: Ha traído cartas. En ese instante se forma ante ella un corrillo de cuatro personas que parecemos ludópatas. Jugamos a la brisca, al póker y al blackjack. Lo pasamos genial. Todos reíamos, bromeábamos, hablábamos. Era mágico.
Nos pasamos jugando lo que quedó de playa, y nos vamos.

Sé lo que estáis pensando. Los padres de Iris hubieran estado encantados de tener a su hija todo el día, pero Iris por lo visto insistió y suplicó hasta que sus padres la dejaron estar el día con sus amigos y pasar el final de su vida con ellos.

Bueno, entonces Iris empieza a llevarnos a sitios que han significado mucho para nosotros.
-¿Recuerdas aquí, Mike?-me dice-¡aquí jugamos nosotros la primera vez! Buf, ¡cuánto tiempo!-.
-Jaja, sí-respondo yo.
Se produce un incómodo silencio que rompe Iris empezando a decir unas palabras que marcarían nuestras vidas.
-Bueno, ya está, ¿no? Dejad de haceros los fuertes. Lleváis así desde el día de la audición. ¿No lo veis? Escuchadme.
Carol, ya tú eres amiga de Mike de nuevo, ¿por qué no lo demuestras?
Mike y Adrià, sois mejores amigos desde Dios sabe cuánto, joder... ¿vais a dejar de serlo por una tontería?
Natalia, quieres a Mike. Mike, no me jodas, quieres muchísimo a Natalia. Tanto que ni le hablas porque quieres quedarte con el beneficio de la duda, ¿me equivoco? Lo que no quieres es ver que Natalia ha pasado de ti. Pero te voy a responder: ¡No ha pasado de ti! Te quiere, ¿vale? Ella misma me lo dice cada día. La cagaste, pero las cosas se pueden arreglar. Y si estás tan enamorado de Natalia, deberías hablarle de una vez y reconquistarla. Te prometo que no va a ser difícil.
Mirad, yo ya no tengo remedio, ¿sabéis? Yo ya estoy en el abismo. Mañana mismo dará igual que me hable con vosotros o no, dará igual todo. Porque ya no estaré. Pero fijaos, tenéis toda una vida por delante, no sabéis cómo os envidio. Y la vais a desaprovechar presumiendo de orgullo ante las mejores personas que pueden existir. ¿Realmente... realmente queréis éso?-.
Nos miramos todos. A Iris se le escapa una lágrima. Entonces todos nos damos cuenta. Nosotros, hemos intentado hacerles ver a los demás una persona distinta. Todos nos conocemos, ¡si somos como hermanos! Mientras no nos hablábamos hemos pasado los peores meses de nuestras vidas. Como ha dicho Iris, ¿queremos seguir aguantando ésto o tragarnos nuestro orgullo, que tan poco vale realmente, y volver a intentarlo?

Entonces nos fundimos en un abrazo, un abrazo que sí que supera todos los abrazos.
Iris nos tapa los ojos. Nosotros, ciegos y emocionados, esperamos la sorpresa que tiene. Entonces, tras un largo paseo, nos quita la venda.
Estamos en su garaje. ¡Qué recuerdos me trae este garaje, y cuanto tiempo sin verlo!
Ella sonríe y dice:-Quiero que mi último recuerdo sea tocar en el garaje que nos ha visto crecer desde que nuestros instrumentos eran inalcanzables para nosotros, con las mejores personas que he conocido.
Nosotros nos damos otro abrazo, entre todos. La individualidad se ha perdido completamente.
Ya es casi de noche. Natalia coge el micro, yo cojo las baquetas, Iris con dificultad coge su bajo, Carol coge su saxofón y Adrià, por último, coge la guitarra.
Entonces, empezamos.
Lo hacemos de maravilla. No tenemos noción del tiempo, no tenemos ganas de saberlo. En ese mismo instante nos sentimos como el mismo grupo que comenzó el verano lleno de ilusiones y sueños.
Ni siquiera paramos entre canción y canción. Simplemente, estamos llenos de energía. Como al principio, todo vuelve a ser como al principio.
Tras varias horas, nos disponemos a irnos y, entonces, Iris cae al suelo desplomada. Nosotros avisamos a sus padres. Ella y sus padres van en coche, mientras nosotros corremos todo lo que podemos. No aguantamos las lágrimas, dejamos un rastro a nuestro paso de gotas. Lágrimas que nunca quisimos que llegaran.
El hospital nunca nos había parecido tan lejano. No cogemos el ascensor, no preguntamos nada. Subimos las escaleras y buscamos a los padres de Iris.
Llegamos a la habitación de Iris. Sus padres lloran desconsolados, Iris gira lentamente la cabeza, totalmente pálida. Nosotros corremos hacia ella.
Entonces nos dice:
-Chicos, gracias... porque, ahora que me voy... comprendo que sois... sois lo mejor que me ha pasado. Gracias, porque... mi sueño... se ha cumplido-entonces cierra los ojos lentamente. La mano que con fuerza me cogía palidece y cae. Se acabó.
Natalia me abraza y llora desconsolada, al igual que yo. Adrià y Carol siguen en shock, no se lo creen. El doctor llega con dos enfermeros y tapan a Iris.
Diez de septiembre a las once y media. Iris se ha ido definitivamente...
Los padres de Iris se van a quedar allí toda la noche, pero nosotros tenemos que irnos. Salimos del hospital todavía sin creernos lo que acaba de ocurrir. Iris, esa chica que ha estado con nosotros toda su vida... Se nos ha ido.

Los siguientes días los pasamos con distintos homenajes y despedidas a Iris. Son bastante duros. Quedamos al día siguiente, bien temprano. Ninguno había dormido.
Cada uno, leímos un mensaje escrito por nosotros en voz alta, y lo dejamos en el bajo de Iris.
Después de éso, nos encaminamos hacia el entierro. Todos vamos de luto, y nos llevamos el bajo. Lo colocamos encima del ataúd de Iris, realmente queremos que lo lleve siempre. Sus padres nos dejan, ellos saben que ella lo hubiese querido.
Finalmente, todo acaba.
Tras una semana emocionalmente devastadora, comienza el curso. Después de unas vacaciones que habían dejado huella en todos nosotros, y sin Iris, empezamos a ir juntos a clases.

Quedamos el primer sábado del curso para ir a la playa, por última vez. Todos seguimos teniendo a Iris en el recuerdo.
Al llegar, nos abrazamos, y empezamos a hacer lo típico que hacíamos en la playa: Adrià aprovecha las olas, Carol y Natalia toman el sol y yo hablo por el móvil, aunque en breve iré al agua a tirar a Adrià de la tabla. Entonces, Natalia se levanta, anda hasta donde estoy yo y me dice:
-Mike, lo he pasado mal todo el tiempo que no he estado contigo-.
-Yo también, Natalia-digo-he llorado y he madurado. Escucha: lo siento. Lo siento muchísimo, ¿vale? No sabía qué hacía. Parece la típica excusa pero te prometo que es verdad. Aunque Carol sea la guapa, la lista, lo que tú quieras, hay algo que a mí me diferencia. Que yo te quiero a ti, tal y como eres. No tienes que cambiar un ápice de tu aspecto o de tu personalidad. Eres perfecta-.

Entonces, nos besamos y abrazamos. Y, ahora sí, sé que ese abrazo supera todos los abrazos.
Carol y Adrià nos ven. Adrià vuelve a felicitarme, igual que Carol. Nos abrazamos y empiezo a pensar que mi padre tenía razón. En esta vida vas a pasarlo mal. En esta vida te van a dar palos, y algunos van a ser catastróficos. Tendrás momentos donde no quieras vivir, donde quieras romper con todo y pegarte un tiro. Tendrás días donde nada pasará y realmente te preguntarás: ¿y de qué sirvo yo aquí?
Sí, pasará todo éso. Puede que tu madre atropelle a tu mejor amiga y al final esa amiga termine muriendo. Puede que te pase todo éso.
Y allí, con los mejores amigos que se pueden tener, reconocí que al final, la vida nunca es fácil, pero siempre tendrás a varias estrellas que brillarán por y para ti. Y es lo mejor que te puede pasar.


viernes, 9 de mayo de 2014

SWSI - Capítulo 7

El tiempo ha pasado.
Me levanto y rápidamente me visto mientras miro el día: 20 de agosto. Según mis cuentas, que inevitablemente saltan en mi cabeza, a Iris le quedan tres semanas de vida.
Desayuno corriendo. Mis padres ni me preguntan por qué, saben que quiero estar el máximo tiempo posible con Iris, y comprenden que, a lo mejor, ni les hable por el apresuramiento. Los quiero mucho.

Salgo. El sol luce por fin tras unos días nublados que hemos tenido, que solo alegrarían a Adrià para hacer surf.
Durante estas cinco semanas que Iris ha pasado en el hospital, ya que ella misma pidió que no la sacaran de allí, que "¿para qué?", he ido yo por las mañanas a verla y Natalia, Adrià y Carol por la tarde, así que no he mantenido contacto con nadie que no fuera Iris. La única amiga que me queda.

Llego al hospital y, sin mediar palabra con nadie, ando con paso decidido hacia la habitación de Iris, cuando me encuentro con Adrià en el ascensor. ¡Con Adrià!
Al principio, ni nos miramos. Él por su lado y yo por el mío.
Yo creo que ambos pensamos en el momento del encuentro que vamos a mantenernos fuertes, que vamos a hacernos saber uno al otro que no nos falta. Al menos, yo pienso éso. Pero la pérdida de Adrià como amigo fue un revés que no he podido superar aún, así que me digno a hablarle.
-Hola, Adrià-digo, con un nudo en la garganta.
-Hola-me dice, como si esa situación fuera la más violenta del mundo. De hecho, lo era. En otro tiempo, hubiéramos chocado nuestras manos, nos hubiéramos dado un abrazo incluso. Pero no era otro tiempo.

Cuando ambos entramos a la vez en la habitación de Iris, que portaba su bata blanca mientras miraba pensativa por la ventana, a ésta se le iluminaron los ojos.
-¿Por fin os habéis reconciliado?-dijo, emocionada.
Nosotros, sin saber qué decir. Vamos a ver, acabábamos de vernos en el ascensor y no íbamos a turnarnos en la puerta de la habitación de Iris para visitarla, así que entramos a la vez. Éso no significaría nada para cualquier persona, pero Iris necesitaba buenas noticias.
-Mmm... Bueno, lo estamos intentando-miento, e Iris nos abraza a ambos diciendo:-¡Menos mal!-. Adrià me mira, sorprendido. Aunque sabía que era porque no pensaba que yo fuese a tener el valor para decir, así de decidido, que sí. Yo sonreí, tímido. Tenía muchas ganas de reconciliarme con Adrià, y bueno, solo había que tener esperanza en que él también quisiese ser otra vez mi amigo.
Estuvimos toda la mañana hablando con Iris. Yo solamente le podía decir que seguía tocando la batería y bueno, pues buscando algún grupo que estuviera interesado en un batería.
Pero Adrià... Adrià se había apuntado a un campeonato regional de surf, y había quedado segundo... ¡SEGUNDO! Éso le clasificaba para un campeonato nacional.
Iris le abraza, yo le felicito, tímido. ¡Joder! En otro tiempo le hubiera abrazado, habría hablado todo el día de cómo se sintió y todos escuchándole atentamente, pero no era así.
Iris se moría, Adrià, Natalia y Carol no me querían ni ver, y estaría solo. El peor verano del mundo.
Mientras Adrià le cuenta de todo a Iris, sin ni siquiera mirarme, yo busco y encuentro la manera de escaparme un tiempo.
-Voy al baño-digo. Iris me mira, y sabe que en realidad no necesito ir al baño, que simplemente me siento incómodo. Esa mirada me transmite comprensión, y me siento mejor. Iris es la mejor.
Salgo, y envío un mensaje a Iris:
-Iris, sabes que he de irme-.
-Lo sé. Gracias por aguantar un tiempo aquí, aunque sea-.
Mi amistad con Iris está en máximos. Joder, ¡qué buena persona es!
Mientras me voy del hospital, me encuentro a Carol.
Carol me ve.
Yo la veo.
Mi instinto me dice que no debería hacer nada. Debería haber pasado, pero la curiosidad me invadía. ¿Seguiría odiándome? Realmente, ella no tenía razones.
-Hola-digo, tímido como siempre.
-¡Hola, Mike! ¡Cuánto tiempo!-Carol se para y me planta dos besos-¡tenemos que quedar algún día, que hace mucho que no nos vemos!-.
-Sí, ¡claro!-digo, y antes de irme, le pregunto-¿puede ser hoy?
Ella duda durante un corto periodo de tiempo y me suelta un:
-Claro, ¿por qué no?-.

¡Aleluya! Por fin, salgo con alguien del grupo. Probablemente no saldrá nadie más con nosotros.
Llego a casa con una sonrisa de oreja a oreja. Mis padres me preguntan el por qué y les digo todo lo que ha pasado en el hospital. Mis padres me miran, sonrientes, y se alegran que por fin se estén arreglando las cosas.
Por la noche me ducho, ceno y me arreglo. Me arreglo mucho. Estoy deseando salir, pero quiero dar buena impresión. Parece una primera cita, y conozco a estas personas desde enano.
Salgo, mi casa en ese momento me resulta una cárcel de la que acabo de salir. Creo que mi situación me hace imaginar éso.
Llego y allí está Carol. Me mira, sonríe y cuando nos encontramos, me abraza. Todo con ella parece volver a la normalidad.
-Bueno, Carol, sé sincera, ¿cómo va todo?-digo, quiero saber cómo les va a los demás, y sobre todo a Natalia.
¡Qué poco he hablado de Natalia! Sobre todo porque desde que se enteró de lo que pasó entre Carol y yo, no he vuelto a verla. Pero aún así, obviamente, la recuerdo. Y la quiero muchísimo. Me disculparía ocho millones de veces si hiciera falta para que volviese conmigo. La quiero, la quiero, irremediablemente la adoro. Y así era yo antes de que Natalia saliera conmigo y ahora, que pasa lo mismo.
-Pues mira:
"NATALIA
<Natalia, sinceramente, no estaba bien al principio. No quería comer, dormía poco, no vivía. Te quiere mucho, ¿lo sabes, Mike? Y ha sido un mazazo. Conseguí que poco a poco se recuperase. Ahora mismo no creo que quiera hablar contigo, porque sigue estando éso que pasó, pero realmente se ve que le gustas mucho. Por lo demás, buscó grupo de vocalista, pero no hubo suerte. Este verano no está siendo nada bueno para ella>.
ADRIÀ
<Adrià está bien, aunque también necesita de nosotros un poco. Eras su mejor amigo, y ahora casi ni te ve. Bueno, él piensa que ya tú no querrás ser su amigo otra vez, y que si os veis resultará incómodo y que nada volverá a ser como antes>.
Y bueno, yo pues he intentado quitarme de la cabeza la idea de salir contigo, y lo he conseguido-.
Me quedo con una sensación de: ¿Y POR QUÉ NO LLAMARLOS A TODOS YA Y ARREGLAR LAS COSAS? Después de esos segundos de locura, ella me dice:
-¿Y tú qué?-.
No voy a mentirle. La mentira ya me ha llevado muy lejos.
-Pues está siendo un verano muy aburrido. Como Natalia, empecé a buscar grupo pero no hubo suerte. He estado lo que ha restado de verano sin vosotros con Iris a diario, intentando evitaros por esa razón por la que vosotros me evitáis: Para que nada quede incómodo.
Recibimos a la vez un mensaje... Es de Iris. Ha creado un grupo en Whatsapp.
Está Carol, estoy yo, está Iris... Y están Natalia y Adrià.
Iris manda el mensaje que creo que va a cambiar mi verano por completo:
Ésto tiene que acabar. A partir de ahora vendréis todos a la misma hora. Vamos a ser un grupo otra vez, hacedlo por mí.
Miro el mensaje, miro a Carol, sonríe, yo empiezo a reír emocionado, y ella también. La mayoría no entendería por qué por un mensaje estarías tan feliz, pero en ese momento no piensas en la mayoría. Tú y tus amigos que parecía que no lo serían más. Juntos. Otra vez.
¿No es emocionante?
Pero esa emoción se convierte en duda en el momento en el que me paro a pensar: ¿Y si realmente Carol me dice ésto para no martirizarme con la noticia de que Natalia y Adrià me olvidaron por completo?
Cuando acaba la velada, dejo a Carol en su casa, nos abrazamos, un abrazo cálido, un abrazo que supera todos los abrazos.
Llego a casa, y sin parar me voy a mi cuarto. Escucho música, río porque sí y casi ni duermo.
Espero tener una segunda oportunidad.


viernes, 25 de abril de 2014

Pieces.

Han pasado dos años. Dos años desde que mi vida cambió por completo. Llámalo destino, llámalo adolescencia. Pero todo ha cambiado mucho en dos años.
He perdido amigos por el camino, y he conseguido nuevos. Miras atrás, y piensas que debes hablar con todas esas personas, y, ¿por qué no decirlo? Volver a ver lo bueno de ellas, y, pensar en el por qué te enamoraste de alguna de ellas.
Piensas en cuando empezaste, inocente, el instituto. ¡Qué cosas! Estás a dos meses de terminarlo. Al menos, la ESO.
Estás sentado, escribiendo. Escuchas 'Pieces' de Sum 41, una canción que ni siquiera te acordabas de ella pero que te sigue encantando. Y sientes que la nostalgia inunda tu cuerpo, pensando en todo lo que has pasado.
Pensando que, haría algo más de un año y medio, estabas en este mismo sitio, o a unos metros, llorando tus penas. Pensando que, de alguna u otra manera, esto tenía que pasar.
Tiemblas escribiendo esto porque se te llena de sentimiento cada letra que escribes. Simplemente, escalofríos de placer de recordar todos esos momentos buenos.
Cuando el 15 de septiembre de 2010 entré en ese edificio que tanto quise visitar y del que ahora siempre quiero salir. Es que, parece que no, pero la etapa donde estás en el instituto es una etapa donde lo aprendes todo. Y no, no hablo de Matemáticas, Lengua, Sociales. Éso no.
Simplemente, empiezas a vivir cosas que nunca pensaste que 'te gustasen'. Empiezas a escuchar esa música que escuchaban tus hermanas mayores que nunca pensaste que te fuera a gustar.
Estás en una clase de 33 chicos y chicas con ganas de vivir. Con ganas de que acabe el insti para marcharse a dar una vuelta o algo así.
Te enamoras de esa chiquilla que tan bien te cae. Te encanta, simplemente te pierdes en sus ojos, su pelo... Todo te resulta... No sé, tan maravilloso.
Llegas a una clase, no pensarías que sería la clase de tus sueños. Empiezas a hablar con tu mejor amigo, y de ahí, sacas conversación con otros dos. El que mejor le caía a tu amigo no te importa, ves al otro. Ese 'otro' ya lo conoces muy bien, pero, ¿sabes?, nunca creerías que 'ese gilipollas' terminase siendo tu colega.
De ahí sacas que las cosas, realmente, da igual que sean de una manera u otra...
Y puede que nunca me acuerde de cómo coño empecé a salir con todos, con esa gente con la que ahora no salir es tan raro.
El destino te la juega y te enamoras de nuevo. ¿Fue poco tiempo? Sí, pero intenso. Y miras atrás, sigues mirando atrás y recuerdas ese tiempo. De nuevo ojos, sonrisa, pelo... Piensas que ahí todo te importaba tan poco...
Salías, te lo pasabas bien, llegabas a casa y ni siquiera decías que te lo habías pasado de puta madre. Todos lo sabían.
¿Sabes? Todas esas personas que están en tu mundo han hecho algo por estar ahí. Todos esos amigos del alma a los que les has dicho que te pasó algo malo, y te han dicho: "Mira, vamos a echarnos un FIFA, todo va a salir bien". Ésos. Dales las gracias siempre. Y no dejes que se alejen.
Y, sí, está bien mirar al pasado, recordar esas noches donde lo pasaste genial, que no te importaba nada... Pero siempre hay que mirar adelante. Éso aprendí yo en 2014. Que mirar atrás, pensar en ti, está bien. Pero pensar en mejorar, y en seguir adelante, puede ser mejor.

miércoles, 22 de enero de 2014

¡Felicidades 9#!

Sí. Es tarde.

Sí. FUE AYER. Ya lo sé (¡joder!).

Bueno, ¿qué decir?

FELICIDADES :)

Éso lo primero.

Pues éso, 9#. Que cumplas muchísimos más. Oye, que ahora estoy bloqueado. Es que, ¿qué decir de una amiga tan de puta madre como tú?

¿De una persona que me ha apoyado en mis momentos más difíciles?
¿De alguien que siempre se ha mostrado feliz, aunque su realidad fuese la más triste?
¿Que me ha escuchado, cuando sus problemas eran mucho peores que los míos?
¿¡QUÉ DECIR de una persona que tanto me ha dado por tan poco a cambio!?
¿PERO QUÉ DECIR de alguien como tú, Isa?
¿De alguien que ha ayudado tanto a todos sin recibir nada a cambio? ¿De una persona tan buena gente, tan grande, tan especial como tú?
Pues lo que puedo decir es que espero que te lo hayas pasado y te lo pases muy bien en tu 16º cumpleaños.

16 añitos, fiera :)

Has sido de las mejores personas que han pasado por mi vida. Eres mi mejor amiga, tía. Por mucho que nos enfademos y por muy pocas veces que hablemos para arreglarlo, porque se arregla solo :).

Has sido, eres, y serás, una persona muy (pero que muy) importante para mí. Este 16º cumpleaños solo no. Soy un acaparador. Quiero que estés ahí siempre :) Y que lo pases bien, que te pasen ocho millones y medio de cosas buenas en tus 16 años. Y en tus 17, 18, 19... ETCÉTERA. Ya tu sabeh.

Y poco más. Te dejo una foto, que éso siempre queda bien al final. FELICES 16, queridísima 9#. Que cumplas muchos más :D

¡Vale! Está muy usada. Espero que haya tiempo para hacerse muchísimas más :)

viernes, 10 de enero de 2014

Platonics!

(NOTA ANTES DE EMPEZAR: Esta entrada está basada en la teoría de la serie 'Cómo Conocí A Vuestra Madre', la cual dice que si hay una posibilidad de que en 20 minutos puedas besar a la otra persona, significa que sois 'platónicos' (platonics en la versión inglesa). Dicho ésto, empecemos :D)

Corre.
Vuela.
Los coches frenan en seco, ¡por muy poco!
Sigue.
Sigue, joder.
Cruza la calle.
¡Corre!
Si se pone en rojo vas a pasar igual.
Estás más cerca.
Sigue.
Busca.
Otea.
Ahora.
Ahí está.
Llama.
No.
¿Para qué?
No llames.
Abre.
Entra.
Sigue.
¡Vamos, falta poco!
Ahí está la puerta.
A ver... pelo, ropa, aspecto... Todo parece bien.
Toquecitos pequeños, sin parecer desesperado.
¡Venga!
¡¡Ha abierto!!
-Tengo que decirte algo...-éso es, vamos bien-mi vida estaría incompleta si tú no fueras parte de ella. Te quiero.-¡venga, termina!-eres la persona más perfecta que he conocido, lo tienes todo y sé que no te gustaría estar con alguien como yo, pero...-.
En una palabra.
¡Conseguido!
13 minutos, te ha sobrado y todo.
Estás ahí. Y te va a besar.
Yo te recomendaría que le devolvieses ese beso.
Pero vamos, yo solo soy tu corazón.
Cada frase.
Cada palabra.
Ha sido un latido.
Ahora ésto.
Acelera.
Porque estás.
A punto de...
:D

Y para que no se pregunte, no es el principio de ninguna historia, es una entrada como aparte de todas las historias y relatos habituales, espero que os haya gustado :D

lunes, 23 de diciembre de 2013

SWSI - Capítulo 6

Sigo fuera, inmóvil, dejando que mis demonios me coman, lloro. Lloro mucho, hay gente que se preocupa por mí, me preguntan si acaba de morir alguien de mi familia, yo no digo nada. Es que, realmente, no sé. Estas personas, llenas de bondad todas, me animan y me dicen que esté tranquilo, que todo saldrá bien.

Estoy sentado en un banco, todavía sin atreverme a entrar, sabiendo que puedo encontrarme allí la terrible noticia de que mi madre y la única amiga que me queda han muerto.

Entonces veo a lo lejos una silueta familiar corriendo, mientras se acerca aparecen dos siluetas más, estas femeninas, también muy familiares para mí. Entonces me doy cuenta: son Adrià, Natalia y Carol.
Sé que ni me van a ver, y menos sabiendo que Iris está fatal. Es más, me van a despreciar más por no haberla acompañado, pero es que no tengo fuerzas para nada. No me sale nada bien, y es desesperante.

Antes de que lleguen, se topa ante mí un coche más, el de mi padre. Mi padre me mira, y solo es capaz de decir:-¡Tranquilo Mike, todo va a salir bien!-. Obviamente, él está más nervioso que yo.

Ahora, antes de que me vean Adrià y compañía, entro al hospital. Sabiendo que alguien de mi familia me podría consolar si pasa lo que pasa, encuentro las fuerzas necesarias y justas para entrar.

Sigo a mi padre, que corre y corre hacia donde intentaban reanimar a mi madre antes. Se entreve por la puerta como esa máquina la cual nunca me acuerdo del nombre registra los latidos de mi madre. Casi lloro de la alegría, está a salvo.
Le digo a mi padre que me avise en cuanto podamos verla, que tengo algo más que ver.

Voy a la planta donde vi que llevaban a Iris, en el ascensor, antes de que se vaya arriba, me encuentro a Adrià, Carol y Natalia.

-Tío, ¿¡cómo está Iris!?-dice Adrià que no puede con lo que está pasando. Le supera.
-No sé, he estado con mi madre y no he podido saber nada todavía-digo yo, que se me nota mucho que he llorado.
-Se... ¿se ha salvado?-me dice Carol.
-Mi madre, al final sí, menos mal-.
-A ver Iris...-Natalia tampoco está nada tranquila.

Llegamos a la planta, y nos conducen hasta la habitación donde Iris está enganchada a una máquina. Nos dicen que en media hora o así despertará. Ha habido que operar de urgencia para salvarla.

Esa media hora se nos pasó rápida, casi ni hablamos, solamente miramos a Iris una y otra vez. Queremos que se despierte.
Y entonces, ocurre.
Ella abre los ojos y dice con un hilo de voz.
-Hola...-.
Nosotros corremos y la rodeamos, sonreímos, ella también. 
Tiene una pierna escayolada, y no puede moverse mucho porque le acaban de hacer una operación cerca del abdomen y lo peor es que se le salieran los puntos.

Entonces yo salgo, mi padre me acaba de llamar diciendo que puedo ver a mi madre. Al menos se han salvado.

Sin querer, me topo con un doctor, que me mira y me dice:
-Oye, ¿tú eres amigo de Iris?-lo dice de una manera que me parece que le gustaría que le dijera que no.
-Sí, ¿por qué?-.
-Uf... Bueno, tengo que hablar contigo...-me mira por encima de las gafas con una mirada muy triste-Iris tiene un tumor cerebral. Está avanzado, así que poco vamos a poder hacer por su vida. Lo siento-.
-¡No!-es lo único que se me escapa. Con lágrimas en los ojos, le digo al médico gracias por la información y me voy abajo.
A mi madre ya la han pasado a planta, mejora mucho. El golpe le había ocasionado el infarto, y tenía quemaduras que no eran demasiado graves. Dormiría una noche en el hospital y mañana ya saldría. También me dijeron que Iris no iba a salir del hospital.

Yo entonces, tras darle un beso, un abrazo y casi llorar de alegría por mi madre, vuelvo a la habitación de Iris, donde ya están sus padres. Adrià, Carol y Natalia están fuera. Creo que están diciéndole la noticia de que de aquí no va a salir con vida.

Por lo que se ve, tenía dolores de cabeza continuos, pero no se lo decía a nadie. Tras el accidente se han dado cuenta de que tiene el tumor, pero ya es demasiado tarde. Dos meses.
Éso nos explica su padre, mientras miramos de reojo a Iris, que tiene las manos en la cara y no para de llorar. Nos acercamos a ella, y la abrazamos. Ella nos devuelve el abrazo a todos.
Definitivamente, este verano va a ser el peor de la historia, y lo peor es que su desencadenante va a ser perder a Iris. ¡Qué asco de vida! No me puede salir nada bien. Además, si pierdo a Iris, no tendré a nadie, porque Adrià sigue molesto conmigo, Natalia no parece que me vaya a perdonar nunca y Carol... Bueno, Carol ya ni le gusto ni nada, claro. Y además, también está enfadada conmigo, antes parecía que era para reforzar la relación con su hermana, pero parece que su molestia conmigo ha crecido y ahora es por su propia cuenta. Cada día ésto va a peor. Estoy harto.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Presentación

Sí, sé que es un poco tarde, ¿no? pero la verdad es que para volver a escribir al principio me voy a sincerar algo con vosotros, no me leéis cientos de miles pero bueno.

Me he interesado en escribir desde 2009, y no he parado, oye. Estuve escribiendo cuentos algo cortos con mis primos de aventuras y tal al principio. A partir de 2010 pegué un cambio radical en la temática de mis relatos (ahora eran relatos) en el verdadero estreno de mi primer blog 'El blog de las palabras malditas' solo el título daba un vuelco completo a lo que había hecho. 'El Aquelarre Maldito' ha sido una de las mejores cosas que he hecho, a mí me gustó.

Si he cambiado mucho de blog ha sido por mi estado de ánimo. Es así.
El Blog de las Palabras Malditas vino tras una etapa pésima en mi vida, Firefly In The Air vino cuando acabé primero de ESO si no me equivoco, un momento feliz para mí la verdad. Ya era feliz antes de conocer a los que ahora son mis mejores amigos.

Tras eso cree Fuck I Love You donde se veía que el tema era más desamor y tal... Estaba también algo decepcionado con algo que me pasaba, que al final pues no sé.
Bueno, tras eso, decidí dejarlo por un tiempo. Además, estaba totalmente liado con empezar a ser youtuber (que lo sigo siendo) y volver. Pero cuando volví, Fuck I Love You como blog ya no me gustaba. Decidí dar otro vuelco.

'Stars Will Shine Intensely' fue un título que se me ocurrió para una cosa así como algo más que un relato. Algo largo, con capítulos. Y ya veis, SWSI ya va por quinto capítulo (que le falta poco).

En esto de escribir siempre he tenido apoyo por parte de mi familia, lo cual me ha impulsado mucho a seguir, además también debo agradecer a una maestra, que probablemente lea esto, Patricia, muchas gracias, también ayudaste mucho :).

Ahora os voy a contar un poco cómo escribo yo en la actualidad.

Antes no escribía así, éso está claro. Yo en mis inicios escribía 'muy optimista'. Finales felices, bonitos. Tras el año de 2009, decidí que un final feliz era una mierda, y dejé de usarlo. El Aquelarre Maldito de verdad que es una prueba de ello, seguramente si ese relato se me hubiera ocurrido en 2009 (no se me hubiera ocurrido, pero imagínate que sí) hubiera terminado de otra manera muy distinta.
Durante 2010 me rebelé un poco, empecé a escribir relatos muy 'satánicos', por así decirlo. El demonio aparecía sí o sí.

¿Mejor relato? Sin duda pienso que 'Mi Última Sílaba', el 29 de abril de 2011, ha sido uno de mis mejores relatos. Es así. Era directo, me gustó mucho. Leedlo a ver si a vosotros también.

En 2011, ya veis que seguía como muy de finales tristes, alguno tendría de felicidad, pero la mayoría tristes, y empezaba relatos largos, proyectos que nunca acabaron. El Fin del Camino si puede ser será mi próximo proyecto, ojalá lo finalice. Aunque antes hay que acabar SWSI.

En Firefly In The Air la cosa ¿cambió? no sé, no era el paradigma de la felicidad, pero al menos no se llamaba PALABRAS MALDITAS, ¿no? Invitaba al optimismo.

Firefly vino de Fireflies, una canción de Owl City que me inspiró mucho, y la anécdota es que 'In The Air' viene de un error, yo quería poner 'Firefly In The Rain' pero mi cerebro me dejó claro lo que quería. Nunca lo cambiaría, y así quedaría.
Es más, en la mayoría de los títulos de blogs algo tiene que ver con un relato que ande escribiendo. Firefly In The Rain sería también otro libro que se quedó en descomposición.

Bueno, 2012 llegó, y mi optimismo ante ese año se reflejó en que casi no escribí. Es así. Lo que escribí fue en Octubre, reflexiones desamorosas me gusta llamarlas. 'Volver a Nacer' y 'Ésos días' fue el claro reflejo de mi impotencia. Una puta impotencia que me da un escalofrío cada vez que me recuerdo llorando escribiendo Volver a Nacer, pero llorando como una magdalena (nunca he entendido la expresión, pero se me ha quedado pegada jaja)
'Puede Ser' sería un poco la entrada de la cordura, como 'tranqui, Julio, te estás deprimiendo mucho' y 'We Are Golden' fue ya pues el final.

PERO Y SI HUBIERA QUEDADO ASÍ. JAJAJA. NO!

Llegó diciembre, y yo saqué With You, Friends que, acompañada de una canción de Skrillex que me trae muchos, muchos muchos recuerdos, saqué una entrada muy buena que la verdad resumía mi 2012 hasta el 1 de diciembre. ¡Cómo mejoraría la cosa desde ese día!

Tras eso Mundo Impar fue claramente lo que representaba 'Fuck I Love You' desamor completo. Sí, yo seguía sintiendo algo por esa chica a la que todo el mundo conoce.

Llegó la maravillosa noche a la cual orgullosamente me gusta llamar 'Die Young' (canción de Kesha, buena) y (¡coño! Llegados a este punto he de decir que casi me estoy emocionando, y va en serio :_)) pues ahí, yo ya decidido a ser vlogger, eso hay que decirlo, empecé a salir con alguien. Con esa chica.
¡YO CON ALGUIEN! Coño, si yo soy el Álex Úbago de los relatos, ya lo he dicho. Yo soy muy así. Cuando estoy depre, ¡pon! A escribir. Me relaja y me desahogo, ya visto está en las dos entradas de Octubre de 2012 antes mencionadas.
Ahí escribí poco. MUY poco.
Disfruté mucho.
Antes había escrito 'Lo siento, pero eres HERMOSA' que era para una amiga (no la chica con la que salí, no) y la verdad es que es... como decirlo. No me gusta mucho. Hace que la palabra hermosa se me haga rara de tanto verla.

Bueno, llegó 2013, y ahí para la gente que quisiese ver entradas en el blog, ha sido un buen año, simple y llanamente porque me ocurrió de todo: he 'perdido' una amiga, la chica cortó conmigo, casi rompemos el grupo que teníamos desde 2012. También he perdido gente por el camino, pero bueno, no es el tema.

Como andaba ahora desahogándome por Youtube, no escribí. Hasta que escribí. Otra 'reflexión desamorosa' con la que os expliqué un poco cómo había sido todo.

Tras éso me harté de escribir historias... ¿con final feliz? 'The Life I' (sin parte dos) y 'Only a little cancer?' acababan bien y yo ahora pienso que como podía estar ahí. Con dos...
Bueno, verano y no sé por qué dejé un poco el mundillo de Youtube, revolucionándome alguna vez pero dejándolo al fin y al cabo, y me salió Stars Will Shine Intensely, esta historia de Mike que espero que os guste.

BUEEEEENO. Más.
Yo soy poco de finales felices. Me CUESTA hacer finales felices. Simplemente porque en las historias que escribo siempre traen algo (o mucha) realidad. Y he experimentado de primera mano que no todo es como lo pintan en los libros. El no poder escribir algo totalmente contrario a lo que siento no sé si me hace mejor por identificarme con lo que escribo o peor por no poder escribir finales que no sean acordes a mi estado de ánimo. Bueno...

Creo que estoy más o menos presentado. Ahora, seguiré escribiendo, y puede que incluso deje un poco ¡UN POCO! apartado SWSI porque las reflexiones y los relatos cortos me están volviendo a la mente.
HASTA PRONTO ! :)