lunes, 18 de mayo de 2015

Pieces V.

Buf, quinto de Pieces. Esto es a medias genial, porque es una serie que me gusta porque es lo que pienso sin tapujos, corto y conciso. Y a medias horrible, porque suelo escribirlo cuando estoy de bajón.
Aunque llevo tiempo sin eso. Ya no 'añoro' a mi yo más inocente. Ya no pienso en 2012 y se me vienen lágrimas a los ojos. Mi cabeza ha dejado de pensarte con añoranza, sino más bien con nostalgia e incluso un poco de cariño. No mucho, no creas. Escucho The Used y... y solo escucho The Used. No tengo mil pensamientos alocados ni mariposas en el estómago (antes lo digo... pero bueno, no tantas como antes) y no lloro desconsolado cuando escucho Earthquake.
Miró atrás y me río de mí mismo. En primero de ESO me dio por llevar camisa al instituto. ¡Camisa! Para haberme dado de hostias todos los recreos.
Iba al instituto y me dejaba el pelo hecho una birria. No es que ahora esté mejor, pero coño, está peinado.
Total, soy mucho más feliz. Probablemente este sea uno de los capítulos de Pieces donde ando más animado.

¿Y por qué escribo entonces? Por escribir. Leer y escribir vuelve a ser una afición para mí y adoro que eso ocurra. ¡Si hasta leo poesía! Me estoy sorprendiendo a mí mismo.

Mediados de mayo. ¡Qué ganas de verano! Estoy aprovechando esta semana que es más tranquila. La próxima, Física y Matemáticas (mis dos alternativas a Traducción, además) y a la otra semana, Biología.
Dejando los exámenes a un lado, el verano promete. Incluso más que el del año pasado. Y mis indirectas en este blog cambian de destinatario. Sí, te amo a ti, sí, bla bla bla. Espero que el destinatario sea el correcto por fin.
En estos meses desde que me desenganché de aquella chica que yo creía la indicada, han pasado mil cosas. Y creo que acabar fue un acierto, al fin y al cabo, ella es feliz, y me alegro por ella. Y yo, también soy muy feliz. Probablemente si en 2011 hubiera sabido todo lo que me esperaba en estos cuatro años, me hubiera quedado boquiabierto. Me he enamorado, he besado, he viajado, he vivido momentos inolvidables. Me he encontrado a mí mismo. Y encontré la paz absoluta un uno de noviembre de 2014.
Realmente, para eso sirve esta mierda a la que llaman adolescencia, ¿no? Creces, conoces gente con la que te identificas, y construyes recuerdos. La idea de construir recuerdos me encanta.
Hoy he ojeado este blog y he encontrado que Beat It, Surpass It. F&/*@ It. es mi entrada favorita, por el optimismo que acarrea.
Escucho Leave Out All The Rest y sí recuerdo, pero no añoro. Simplemente recuerdo y sonrío. 2012, 2013 y 2014 han sido años maravillosos, y agradezco a todas las personas que han participado en que lo sean, desde la primera hasta la última.
Y bueno, que lo que no escriba aquí estará en Wattpad, @JulioGarco soy.
¿Acaba Pieces? Pues no. Creo que no seré yo quién acabe Pieces. Pieces es una serie sobre mi vida, una miniautobiografía, y se acabará cuando yo mismo acabe. Espero que dure mucho.

jueves, 16 de abril de 2015

First.

Y aquel día despertó de aquello que un día no le dejaba dormir.

Recordó las noches llorando, el sufrimiento de saber que él no era el que le gustaba. Y solo hubo tres, pero le parecieron tres mil. Recordó cuando se conocieron. Recordó aquel día como si fuera ayer. Y también recordó el día que conoció lo que era el placer de saber que un amor era correspondido. Las mariposas en el estómago de aquella noche. La vuelta a casa en la que casi llora de alegría. Recordó como lloraba en silencio, en la ducha, donde sus lágrimas se mezclaban con las gotas con las que pretendía limpiar su corazón embarrado. Y las risas que soltó cuando, mucho tiempo después, se le pasó todo. Recordó que de nada sirvió, que poco después volvió a llorar de la emoción, volvió a no poder dormir y volvió a sentir esas mariposas en el estómago que nunca volvió a sentir. Volvió a imaginarse lo que sería mandarle un mensaje que dijera solo 'Buenas noches :)' y significara tantas cosas. Volvió a recordar ese primer 'Te quiero' que no pensó que nunca llegara. Pudo ver en su cabeza el sonrojo de sus mejillas cuando le preguntaron por primera vez: ¿Estáis juntos? Y no tuvo más que decir que sí. Recordó el Año Nuevo que pasó sonriendo por volver a sentir lo mismo. Volvió a recordar lo tonto e inocente que era en ese momento. Volvió a pensar que podría haber hecho más. Y entonces volvió a recordar cuántas veces le daba excusas. Todas las veces que tuvo que quedarse pensando por las noches si, por un casual, podía perder aquella sonrisa que un día le dio la vida. Si, por cualquier cosa, iba a dejar de hacerla reír. Si, por cualquier motivo, fuera la última vez que se veían.
Y recordó el último paseo, el último beso, el último adiós y las lágrimas en sus ojos.

Y en aquel momento, se dio cuenta que no iba a ser tan fácil despertar de todo aquello.

lunes, 5 de enero de 2015

Forgetting. Forgiveness. Love.

Los primeros días del año han sido muy movidos. Mi vida vuelve a cambiar. Y vuelve a hacerlo para bien.
Realmente, soy muy raro. Lo he reconocido siempre, pero lo corroboro.
Llegaba Año Nuevo y no, esta vez decidí que no iba a mandarle ningún mensaje a esa persona. Llevaba ya haciendo el ridículo mucho tiempo, y ya había quedado como el malo, como ella quería. Al menos a sus ojos.
Y aún así me acordé de ella. Sí, me acordé con otra amiga que me dijo que... la echaba de menos.
Y no podía decirle que yo no. La echaba de menos, o me echaba de menos al mí inocente, al mí que no tenía que preocuparse por nada, al mí que salía a las 10 y si no llegaba a las 12 a su casa era decapitado, pero se lo pasaba genial. Sí, supongo que me echaba de menos al mí de antes. Pero ese yo murió.

Bueno, no murió, no nos pongamos pesimistas. Pero sí desapareció sin dejar rastro. Y supongo que terminó de irse el día que ella también se fue. Casualidad o no, fue así. Y por eso puedo echarla de menos.
Y no voy a mentir, ya que creé este blog para decir verdades, la sigo echando de menos.

Y los primeros días, el uno, el dos y tres de enero he pensado ir a su casa y, aunque no sea yo, intentar que ella vuelva con aquellas personas que me apoyaron. No sé si me haría sentir mejor, pero sabiendo que a esas personas sí, me veía en la obligación.
Pero ayer ocurrió algo que me hizo cambiar totalmente de idea.
Fue un día genial, maravilloso. Empezó fatal, siguió sin mejorar y acabó siendo muy muy muy bueno. No daré detalles porque tampoco es que nadie vaya a leer esto, pero bueno.
Y hoy me he levantado, he desayunado. Un día normal, vaya.
Y he vuelto a pensar que debería ir a casa de ella (no, no voy a decir su nombre aunque ya lo haya dicho). Pero al segundo recapacité.
¿Para qué?
Mi vida no será como la que tenía con esa persona, pero sí puedo decir que es mejor. Tengo amigos de verdad, que sé que no me van a abandonar nunca.
Tengo ganas de hacer mil cosas.
Tengo sueños, esperanzas, objetivos...
Supongo que, como ya he dicho mil veces, de eso va la vida.
Algún día debes superarlo. Y yo creo poder decir que lo he hecho.
Mi frase Beat It, Surpass It, Fuck It se ha hecho realidad.
Lo batí, lo sobrepasé y... ¡que le jodan!

Sí. La sigo echando de menos. Sí, estoy pensando ir para su casa en este mismo instante y decirle que quiero que volvamos a ser amigos. Sí.
Pero, ¿sabéis qué? Que mi vida está llena. Está completa. Y estoy en un gran momento de ella. Los primeros cinco días del año me han servido para darme cuenta que no debo comerme la cabeza los próximos 360 con alguien que no se lo merece.
Sí, puede que vaya a su casa. Puede que le cuente lo que he pensado y puede que la perdone. Porque realmente soy yo la que debe perdonarla, pero eso es otro tema.
Y sí, siempre que vea un número 15, siempre que vea Cómo Conocí a Vuestra Madre y joder, siempre que la vea, pensaré en lo bonito que ha sido.
Pero, como ya habré dicho mil veces (al igual que esta frase):

Recuerda lo bueno del pasado
Vive el presente
Y espera el futuro

¡¡Y QUE LE JODAN A TODO LO DEMÁS!!

jueves, 13 de noviembre de 2014

Beat It. Surpass It. F&/*@ it.

Sé que es duro.
Infierno en la vida.
Sé que no te lo esperabas. Ni lo imaginabas.

Tu mundo se desmorona. Pierdes a esa persona. Pierdes a muchísimos amigos. Un grupo entero. Se van. Los saludas, si. Pero ya no es lo mismo.
Y lloras. Y lloras y ni siquiera sabes por qué. Y lloras porque, sin pensarlo, has perdido muchísimo más que el contacto de algunos amigos. Has perdido tu vida. Tu identidad.

Pero no te preocupes.
No te hagas más daño.
Mañana. Mañana levántate y busca. Busca más, busca mejor y busca como nunca antes has buscado.
Busca cariño, amigos, gente, música, diversión, gusto, vida.
No pares. No pares nunca.
Si lo haces, será demasiado tarde.

¿Que vuelve? Que vuelva. Tu vida no se basa en rechazarles, tu vida no se basa en odiarles por naturaleza. Tu vida se basa en buen rollo, en conocer gente y en construir recuerdos.
Tu vida es tu vida, y tú mismo decides lo que quieres con ella.
Y, un día te despertarás. Como te despertaste aquel primer día. Pero no serás el mismo. Eres otra persona.

Quiérete, porque es lo que mereces. No te hagas querer, quiérete y que los demás, si no te quieren, rabien por hacerlo.
No creas en cuentos de hadas, en milagros. No creas. Ya no es hora. Descubriste el por qué.
Piensa en lo bueno. Recuerda lo bueno. Nunca envidies, no seas rencoroso, no tengas nada guardado. Suéltalo.
Eres el dueño de tu cuerpo, de tu alma, de todo. Y aquel día que te despertaste y no quisiste vivir, que pensaste en lo bonito que sería dejar este mundo. Aquel día uno, que te levantaste en un charco de lágrimas y no saliste. Ese es el día más triste de tu vida. ¡Qué digo! EL DÍA TRISTE DE TU VIDA. Y ni uno más.

No será fácil. Te aseguro que no. Pero con las personas adecuadas, haciendo lo que quieres, sin complicaciones... se te hará un camino más llevadero.
Nunca es fácil caminar un camino pedregoso. Asfáltalo con tus acciones. Hazte feliz, nunca dejes de sonreír, ni aquel día donde no haya motivo.
Si la vida es corta, haz que la tuya sea una carcajada.

Simplemente vive. Vive como nunca lo hiciste por estar amarrado, por estar encarcelado en el amor. Y un día, te aseguro que te despertarás, y llorarás. Pero de alegría.

viernes, 24 de octubre de 2014

Pieces IV.

Antes de nada, escucho Lithium de Nirvana. Me voy a quedar muy enganchado a la canción, la verdad es que es la polla.

Y ya que tengo algo de tiempo quiero recordar, como siempre he hecho.

Quiero recordar una historia muy bonita, que siempre recordaré con especial cariño. Más hacia los momentos que hacia la persona.

Esa historia empieza en 2001, o 2003. Realmente nunca decidimos cuando empezó, pero yo siempre seguiré creyendo que fue en 2003.
Aunque la verdadera historia comienza realmente en 2010, cuando comienzo a ser amigo de una persona, a la cual no nombraremos. Jugábamos al basket y éramos pues eso, muy felices y todo el show. Yo no pensaba en el amor, como no lo hice hasta noviembre de... ese mismo año. Wow, hace mucho que empecé el instituto.
Bueno, empecé el instituto y esa persona a la cual no nombraremos desapareció de mi vida por dos letras: A y B. O sea, mi clase, y la suya. Respectivamente.
Fue un año, un año que pasé desapercibido. Un año el cual no recuerdo con especial cariño pero al que tampoco hago ascos.
Y ese, amigos, fue mi 2011. Un año sin altibajos, sin momentos malos ni buenos.
Ay, pero 2012. ¡2012! ¡¡2012!! ¡Qué año, dios mío! ¡¡Qué año!! Y creo que es el número más repetido. 2012. ¡Ay, qué añazo 2012!
Pues sí.
Y es que conocí a una panda de personas, aquellas que, cuando las ves, sonríes sin ningún motivo y piensas: A ti, no te voy a dejar escapar de mi vida.
Y así fue. Bueno, más o menos.
En 2012 además me volví a enamorar. De una persona. Sí, de esa una persona.
Fuck I Love You lo refleja muy bien.
Y, sí, como en 2012 todo debía salirme bien, genial, apoteósico, a esa persona le gusté yo.
Todo bien.
Aunque pasamos un mes sin decírnoslo, finalmente, en la maravillosa noche Die Young o Noche del Fin del Mundo pues pasó.
Y lo recuerdo como uno de los mejores días de mi vida. Pensándolo, es que es mucho más por los momentos que por las personas. Hoy día solo me hablo con una de esas personas y a medias.

Volviendo al tema, al ser un tímido irreparable fuimos worst couple ever y a las ¿tres semanas? rompimos. 16 de enero. Lo pasé mal... por unos 20 minutos. Después me recompuse.
Y ni acabamos mal. Eso sí, hubo tiempo de adaptación, en el que me cabreaba porque seguía siendo celosa cuando siquiera éramos pareja. Y, obviamente, la seguía queriendo más que a nada en este mundo. Seguía viéndola y seguía pensando en que ésta, mi vida, era una típica peli de amor verdadero en que chico y chica son mejores amigos y terminan siendo pareja toda la vida y es muy bonito y todo el show.
Ah, me olvidé de mencionar que hubo un tercero en esa primera relación con el que ella coqueteaba y, así, amigos, es como quedé como un tonto. POR PRIMERA VEZ. Que faltaría una segunda.

Después seguimos siendo amigos. Ella finalmente no salió con el chico con el que coqueteaba, y a mí el chaval me empezó a caer bien. Era como "I know that feel, bro".
Bueno, pasaron muchos meses para yo sentirme realmente preparado a buscar a otra persona. No fue sino hasta el 20 de agosto. O cerca. Cuando una persona maravillosa a la que sí vamos a mencionar, llamada Rai, hizo que casi saliera con una chica.
Sí, lo pasé bien, no fue nada formar, no tuve vergüenza, me lancé, y por poco lo consigo. Pero, aunque no lo consiguiera, el aspecto simbólico no lo olvidaré nunca. Había conseguido perder esa lacra. Había conseguido olvidarme de ella.
Pero, ay, porco destino. Pasaron unos meses, luengos meses en los que dejé de preocuparme, de ir a por nadie. Molaba, joder.
Y fue el uno de enero del presente año.
Un año que pienso está siendo buenísimo a pesar de todas las adversidades.
Ahí, otra maravillosa persona a la que también mencionaremos, llamada Pablo, quiso putearme. Nah, típico.
Pero no lo consiguió. Emmm no tan típico.
Y es que no sé si sería por el enchispamiento, por las ganas de comenzar el año bien, o por una parte oscura de mi corazón que seguía amándola por encima de todo, me envalentoné... y salió bien... a medias.
Todavía no pude conseguir que volviéramos. Sí, es esa persona otra vez.
Realmente estoy contando mi historia con esa persona, por tanto, cuando hablo de nadie quiero decir esa persona.
¿Se me escapará el nombre? Probablemente.
Well (sí, llevo varios párrafos queriendo poner Well xD), conseguí que saliese conmigo. Sí, otra vez.
Una relación que tuvo dos etapas.
La primera fue muy buena, fue sencillamente espectacular. Y me lo pasé muy bien.
La segunda fue mala, lo pasé mal y se acabó.

Emm, ¿y?
Claro, es normal. Es que no puede ser que el 31 de marzo de 2014 yo fuese la felicidad en persona, y el 1 de abril de 2014 todo acabe.
Tuvo que haber algo que diferenciase esas dos etapas.
Pues llegó un chaval, muy majo, muy limpito, al que no puedo decir que odie pero sí que me caiga mal, llamado NoVamosAMencionarlo2#.

Ese algo, sinceramente, creo que fue lo que destrozó todo.
Al ver que se metía tan y tan por medio gané inseguridad, y gané ganas de matar a esa persona por seguirle el rollo a NoVamosAMencionarlo2#.
Bueno, es una gilipollez seguir llamándolos así. ¡PERO ES MI BLOG, Y MI GILIPOLLEZ!
Entonces, el seis de junio de 2014, me contaron todo. Fue la noche más triste de mi vida. Con diferencia sobre la segunda.
Sinceramente, no creo que lo haya pasado peor. Puede que cuando todavía ni siquiera salía con ella, y ella hablaba de otro y no se daba cuenta de que en cualquier momento de aquella conversación querría haberme dado la vuelta y haberla besado.
Pero da igual.
Yo lo pasé fatal. Esa persona se fue antes de tiempo y dejó un momento incómodo la noche: la despedida entre el ex de esa persona y el próximamente novio de esa persona.
Yo me lo tomé bien. Tenía claro que iba a cortar con ella, y aunque me iba a cabrear, sinceramente, no pensaba dejar de hablarle para siempre.
No os voy a engañar, pasó por mi cabeza. Pero joder, no sabía...
Esa persona, esa puta asquerosa persona, se hizo pareja del otro tío en tan solo 12 días.
Doce días que yo imagino que irían uniéndose por el odio que podían tenerme.
¿Yo? Yo fui feliz. Tuve un verano feliz.
Y el 28 de julio acabó todo.
¿Por qué? Porque yo conseguí convencer a gente inconvencible para volver a ser amigos de esa persona. Y esa persona lo rechazó. ¿Razón? Ella pidió perdón y es que ahora debíamos arrastrarnos nosotros y tal y bla, bla, bla...
¿Cómo? A mí no me llegó un 'Perdón'. Nunca. Y fui el primero que, sin perdón, consiguió comprenderlo y, es más, intentar que tus amigas, tus mejores amigas, volviesen a serlo.
No podrás decir que no me lo curré.
Y no. No me lo agradeciste. Ni lo más mínimo.
Un mes después, sí, me arrastré. No pienso que por mi parte fuese un arrastramiento. Simplemente, aprendí a ser maduro y quise que todo volviera no a la normalidad, pero sí a la calma.
¡Pero no! Resulta que no.
Resulta que ni por esas.
Y todo, todo, ¿por? Pues no sé.
Y llegamos al 24 de octubre de 2014. En dos días se cumplen dos años desde que hice público mi amor por ti.

Recordarte que ahora, eres otra persona. Maduraste, y cambiaste. Y botaste a tus amigos, tu mejor amiga y tu mejor amigo.
A esos amigos que te quisieron cuando eras inmadura, inocente y torpe.
Y que te ayudaron en aquellos momentos en los que solo podías llorar.

¿Yo? Yo sigo con mi vida. ¡Claro! No voy a dedicar las 24 horas del día a criticarte, o verte con ese tipo y pensar: Oh, pos vaya mierda de pareja.
¡NO!
¿Por qué? Porque un día me dije a mí mismo que de una puta vez merecía paz. Y ese día fue el 28 de julio de 2014.
Yo sé que en algún momento de nuestras vidas volveremos a cruzarnos. Es una premonición. Y yo, estaré encantado.
Si es mañana, si es cuando leas esta entrada, si es en 21 años.
Me da igual, me encantará que vuelvas a formar parte de mi vida.
Pero lo que nunca me dará igual y espero que recapacites y veas, es que tiraste por la borda todo aquello que te quiso, y que te hubiera querido siempre.

viernes, 17 de octubre de 2014

CAN YOU FEEL MY HEART.

Sueño con algo.

Una persona, que un día, sin contemplaciones, sin mirar atrás, sin pensar en nada, se va a casa de otra persona.
Esta primera persona empieza a gritar. Las personas gritan, pero sus gritos escupen odio, asco y repugnancia a raudales.
La otra persona, esa segunda, llora. Lo pasa mal, pero solo lo pasará mal en el momento. Ya demostró durante muchísimo tiempo que le importaba tres carajos lo que la primera persona hubiera pasado.
Las palabras ya no salen, no son capaces. No hay palabras para explicarlo. Fue un camino largo y tortuoso con un final brusco. La primera persona no puede ni hablar. Solo grita.
Solo echa de su cuerpo los demonios que le siguen persiguiendo desde que, en su tiempo, no dijera nada.
Solo intenta volver a la normalidad. A su normalidad.
Intenta pensar que la segunda persona no lo nota, no lo sabe, no lo siente. Pero sabe que sí, sí lo sabe, sí lo nota, pero ni lo siente ni lo sentirá.
Sigue sin haber silencio. Hay gente que mira, pero a la primera persona le da igual todo. La segunda persona quiere escapar, siempre quiere escapar. No. Esta vez no escapará.
Intenta correr pero solo puede escuchar una y otra vez los gritos ahogados de una persona atormentada por ella, que cambió una y otra vez y perdió su identidad, gracias a ella.

En ese momento, espero, esa persona podrá, por fin, darse cuenta.
Y será mágico que, al darse cuenta, intentar abrazarme y decirme: "Lo siento", yo me vaya, me vaya y no vuelva a pensar más. No vuelva a mi cabeza su imagen, deje de existir.

Pronto se hará realidad.

martes, 7 de octubre de 2014

Lo siento.

Simplemente, lo siento.

Lo siento por preocuparme demasiado por ti, por mí, por los dos.
Lo siento por querer irme a Francia y disfrutar del viaje.
Lo siento por dejarte rienda suelta para que madurases tú solita.
Lo siento por intentar no ser celoso mientras te alejabas más y más.
Lo siento por ser demasiado bueno y dejarte, ¡dos días después de cortar! que fuésemos amigos.
Lo siento por, solo, intentar que todo saliese bien.
Lo siento por dedicar mi vida a ti.
Lo siento por hacerte creer que eras mi amor platónico.
Lo siento por acercarme a ti y al chico que había roto TODO, e intentar arreglar las cosas.
Lo siento por ser el único que estuvo contigo, cuando tuve que ser el primero en dejarte.
Lo siento porque, además, ese chico te obligase a no arreglar las cosas. Te odiaré todo lo que tú creas, pero te conozco.
Lo siento porque, cuando te deje ese chico, estarás sola y nadie irá a consolarte.
Lo siento por ti.
Pero cada vez que pienso en todo lo que debería disculparme, pienso que yo no tengo ninguna obligación. Y tú, sí.
Bonito numerito el de dejarme como el malo de la película. Un espectáculo es lo tuyo. Pero, créeme, nunca volverás a usarme.
Sí, he cambiado. A mejor, amiga. ¡Muy a mejor! Y si cuando me hacen algo, en lugar de guardármelo y llorar en silencio, lo suelto por medio mundo y río a carcajadas delante tuya, es algo que te mereces.
¿No te podías creer que te hiciera algo así? No me podía creer yo que pudiera molestarte si a mí no me ha molestado TODO lo que has hecho.
Digamos que soy un pacífico irracional. No puedo odiar a nadie.
Después de usarme, de ser el novio con el que terminaste para madurar, después de usarme por dos años, ¿tú no me perdonabas? VETE AL CARAJO.