miércoles, 1 de julio de 2015

Dancin' To The Sound Of A Broken Heart

El día menos pensado, dejas de llorar al mirar el pasado
Empiezas a reirte de ti mismo.
Comienzas a darte cuenta de que la vida tiene un plan para ti.
Sonríes a la persona que evitabas, dejando de pensar en los horribles sucesos que hicieron que dejarais de sonreír juntos...
Miras bien en tu interior y te conoces a ti mismo.
Tus noches de insomnio terminan. Dejas de preocuparte de las cosas que no merecen ni un segundo de tu tiempo.
Eres más abierto, simpático, bueno, generoso...
Dejas atrás aquellos encontronazos bordes con tus amigos de toda la vida, solo ocasionados por el over-thinking (pensar demasiado)

Y es que el día menos pensado, empezarás a darte cuenta de que la vida es increíble, que las alegrías superan las penas, que debes agradecer al universo por haberte regalado esto, que eres un milagro más en este planeta y debes disfrutarlo al máximo.
Sólo por si acaso no se repite esta suerte :)

viernes, 26 de junio de 2015

What is life?

In fact... what is life? It's just what nature bring to us, or it's a miracle that we've to enjoy? 

¿No te pasa que en un momento de tu vida te planteas realmente qué es la vida?

A lo largo de tu vida dirás muchas cosas sobre la vida y tu vida. 'Mi vida es una mierda' cuando estés mal, '¡Qué bello es vivir!' cuando estás bien...

¿Un camino? ¿Un sueño del que te despierta la muerte? ¿Algo que debemos superar para llegar a algo mejor?

La vida para mí es como un bebé. Sí, como un niño pequeño.
En los primeros años ni sabremos qué hacer con él, y tendrán que ayudarnos y enseñarnos a vivirla. La vivimos al máximo en la juventud, la infancia de la vida. La madurez es el momento donde mejor sabemos llevar nuestra vida, esa etapa de preadolescencia donde papá y mamá son lo mejor... Y en la vejez es donde empezamos a discutir con ella, la adolescencia. Nos ponemos enfermos, nos han salido arrugas y no hemos vivido todo lo que querríamos vivir en la Tierra. Finalmente, en el momento de despedirse, la independencia de la vida, nuestros ojos se llenan de lágrimas, como los de una madre al ver a su hijo independizarse.

Y es que, ¿qué es la vida sino algo que debemos cuidar hasta el último instante, como padres que cuidan a su hijo desde que nace hasta que puede valerse por sí mismo e independizarse?

domingo, 21 de junio de 2015

Michael Baldwin.

Me levanté aquel día, aunque, siendo sincero, no creo que durmiera.

Mi cuarto está desordenado, con la mesilla de noche tirada y yo apesto a alcohol. Me levanto y me resbalo con mi propio vómito. Qué asco.
Sin la más mínima expresión de dolor me levanto. Me he caído sobre el vómito y ahora tengo que cambiarme. <<Ya iba trajeado>> pienso. <<Vaya mierda>>.
Tras lavarme un poco y prepararme miro el reloj. Las diez y media de la mañana. A lo mejor no había sido tan malo.
Desayuno, me peino y repeino y me voy.
Cojo el coche y voy hacia la iglesia. Hoy va a ser un día muy extraño.
El camino se me antoja como una especie de pasillo de la muerte: interminable, triste y gris.
Paro el coche, me compruebo y salgo.
-¡Mike! ¡¡Por fin!!-dice un amigo al que no veo desde hace varios meses.

Me doy cuenta de que fuera de casa dejo de ser el Sr. Michael Baldwin, diagnosticado con depresión hace tres meses, que sigue con tratamiento psicológico.
No. Fuera soy Mike, el tío con el que te sientas a ver el partido de 'esos jodidos Penguins' que siempre la pifian por culpa del entrenador. El tío con el que echarte unas cervezas una tarde cualquiera, el amenizador oficial de todas las fiestas. Un tío del que te puedes fiar.
Dentro del traje hay una persona desnuda al completo, sucia, que llora desconsoladamente, tiene ataques de ira y se toma cantidades ingentes de alcohol de manera habitual. Pero... nadie conoce al sr. Baldwin en esta ceremonia.

¿Saben? Intentaba relajarme. No iba a ser larguísimo. Ceremonia, convite, y en menos de cuatro horas a casita.
Pero entonces llegó el momento.
Ya había saludado a todos los invitados: a los que conocía, a los que no, e incluso dos veces al sacerdote.
Me adentré en aquel inmenso recinto. En aquel lugar se celebraría la boda y la comida posterior.
Allí la encuentro. Me mira y yo la miro. Está ya con el vestido de novia.
-Gracias a Dios que has venido, Mike. ¿Qué tal estoy?-pregunta, sin contemplaciones.
Y yo quise decirle que solo con verla podía sentir todo lo que había soñado, que formara parte de su vida significaría más que todos los sueños infantiles que se propuso realizar, que quería que la luz de sus ojos guiara su camino, que la amaba, maldita sea, la amaba sobre todas las cosas y no podía soportar la idea de que fuera a pasar la vida entera con otra persona. La quería a morir.
Me da un abrazo y las lágrimas casi se me saltan. A punto de llorar, espero que el abrazo dure poco. Pero es un abrazo largo, de esos de "este es un momento importante en mi vida, y necesito a un conocido cerca".
-Yo... yo... La... Laura...-titubeo algo con la voz temblorosa-estás preciosa.
-¡Muchas gracias, Mike, eres un cielo!-me responde alegre como siempre.
Yo me voy sin despedirme.
Me escondo en los baños y empiezo a llorar desconsoladamente. Sin dejar de llorar, me lavo la cara y salgo.
Voy hacia la iglesia de nuevo, y allí me siento antes de que empiece todo.
Él entra. No le tengo rencor, solo la mayor de las envidias.
Y entonces ella entra, entre los aplausos de los invitados. Poco a poco, la ruborizada novia entra en escena con su precioso vestido color crema y ese peinado que le había costado un ojo de la cara conseguir.
Yo sonrío mientras las lágrimas se me caen. El peor sentimiento del mundo es ver como la persona a la que amas, a la que adoras, esa persona por la que darías todo, esa persona increíble que llena tu vida y te hace feliz y mejor... se va a casar con alguien que no eres tú.
Mientras todos se sentaban y el sacerdote se aclaraba la voz para comenzar, me levanté. Sonriente, llorando y con furia en mis ojos, miré al sacerdote, al novio, a los invitados, y finalmente miré a Laura y dije:-No puedo soportarlo.
Me alejé de aquel lugar y en el bar más cercano llené mi sangre de alcohol en poco tiempo, me metí alguna de esas "pastillitas para dormir" y cogí la carretera. Cuando vi el primer andén, no lo pensé dos veces... Quizá era así mejor... Su vida no estaba hecha para la felicidad.

lunes, 18 de mayo de 2015

Pieces V.

Buf, quinto de Pieces. Esto es a medias genial, porque es una serie que me gusta porque es lo que pienso sin tapujos, corto y conciso. Y a medias horrible, porque suelo escribirlo cuando estoy de bajón.
Aunque llevo tiempo sin eso. Ya no 'añoro' a mi yo más inocente. Ya no pienso en 2012 y se me vienen lágrimas a los ojos. Mi cabeza ha dejado de pensarte con añoranza, sino más bien con nostalgia e incluso un poco de cariño. No mucho, no creas. Escucho The Used y... y solo escucho The Used. No tengo mil pensamientos alocados ni mariposas en el estómago (antes lo digo... pero bueno, no tantas como antes) y no lloro desconsolado cuando escucho Earthquake.
Miró atrás y me río de mí mismo. En primero de ESO me dio por llevar camisa al instituto. ¡Camisa! Para haberme dado de hostias todos los recreos.
Iba al instituto y me dejaba el pelo hecho una birria. No es que ahora esté mejor, pero coño, está peinado.
Total, soy mucho más feliz. Probablemente este sea uno de los capítulos de Pieces donde ando más animado.

¿Y por qué escribo entonces? Por escribir. Leer y escribir vuelve a ser una afición para mí y adoro que eso ocurra. ¡Si hasta leo poesía! Me estoy sorprendiendo a mí mismo.

Mediados de mayo. ¡Qué ganas de verano! Estoy aprovechando esta semana que es más tranquila. La próxima, Física y Matemáticas (mis dos alternativas a Traducción, además) y a la otra semana, Biología.
Dejando los exámenes a un lado, el verano promete. Incluso más que el del año pasado. Y mis indirectas en este blog cambian de destinatario. Sí, te amo a ti, sí, bla bla bla. Espero que el destinatario sea el correcto por fin.
En estos meses desde que me desenganché de aquella chica que yo creía la indicada, han pasado mil cosas. Y creo que acabar fue un acierto, al fin y al cabo, ella es feliz, y me alegro por ella. Y yo, también soy muy feliz. Probablemente si en 2011 hubiera sabido todo lo que me esperaba en estos cuatro años, me hubiera quedado boquiabierto. Me he enamorado, he besado, he viajado, he vivido momentos inolvidables. Me he encontrado a mí mismo. Y encontré la paz absoluta un uno de noviembre de 2014.
Realmente, para eso sirve esta mierda a la que llaman adolescencia, ¿no? Creces, conoces gente con la que te identificas, y construyes recuerdos. La idea de construir recuerdos me encanta.
Hoy he ojeado este blog y he encontrado que Beat It, Surpass It. F&/*@ It. es mi entrada favorita, por el optimismo que acarrea.
Escucho Leave Out All The Rest y sí recuerdo, pero no añoro. Simplemente recuerdo y sonrío. 2012, 2013 y 2014 han sido años maravillosos, y agradezco a todas las personas que han participado en que lo sean, desde la primera hasta la última.
Y bueno, que lo que no escriba aquí estará en Wattpad, @JulioGarco soy.
¿Acaba Pieces? Pues no. Creo que no seré yo quién acabe Pieces. Pieces es una serie sobre mi vida, una miniautobiografía, y se acabará cuando yo mismo acabe. Espero que dure mucho.

jueves, 16 de abril de 2015

First.

Y aquel día despertó de aquello que un día no le dejaba dormir.

Recordó las noches llorando, el sufrimiento de saber que él no era el que le gustaba. Y solo hubo tres, pero le parecieron tres mil. Recordó cuando se conocieron. Recordó aquel día como si fuera ayer. Y también recordó el día que conoció lo que era el placer de saber que un amor era correspondido. Las mariposas en el estómago de aquella noche. La vuelta a casa en la que casi llora de alegría. Recordó como lloraba en silencio, en la ducha, donde sus lágrimas se mezclaban con las gotas con las que pretendía limpiar su corazón embarrado. Y las risas que soltó cuando, mucho tiempo después, se le pasó todo. Recordó que de nada sirvió, que poco después volvió a llorar de la emoción, volvió a no poder dormir y volvió a sentir esas mariposas en el estómago que nunca volvió a sentir. Volvió a imaginarse lo que sería mandarle un mensaje que dijera solo 'Buenas noches :)' y significara tantas cosas. Volvió a recordar ese primer 'Te quiero' que no pensó que nunca llegara. Pudo ver en su cabeza el sonrojo de sus mejillas cuando le preguntaron por primera vez: ¿Estáis juntos? Y no tuvo más que decir que sí. Recordó el Año Nuevo que pasó sonriendo por volver a sentir lo mismo. Volvió a recordar lo tonto e inocente que era en ese momento. Volvió a pensar que podría haber hecho más. Y entonces volvió a recordar cuántas veces le daba excusas. Todas las veces que tuvo que quedarse pensando por las noches si, por un casual, podía perder aquella sonrisa que un día le dio la vida. Si, por cualquier cosa, iba a dejar de hacerla reír. Si, por cualquier motivo, fuera la última vez que se veían.
Y recordó el último paseo, el último beso, el último adiós y las lágrimas en sus ojos.

Y en aquel momento, se dio cuenta que no iba a ser tan fácil despertar de todo aquello.

lunes, 5 de enero de 2015

Forgetting. Forgiveness. Love.

Los primeros días del año han sido muy movidos. Mi vida vuelve a cambiar. Y vuelve a hacerlo para bien.
Realmente, soy muy raro. Lo he reconocido siempre, pero lo corroboro.
Llegaba Año Nuevo y no, esta vez decidí que no iba a mandarle ningún mensaje a esa persona. Llevaba ya haciendo el ridículo mucho tiempo, y ya había quedado como el malo, como ella quería. Al menos a sus ojos.
Y aún así me acordé de ella. Sí, me acordé con otra amiga que me dijo que... la echaba de menos.
Y no podía decirle que yo no. La echaba de menos, o me echaba de menos al mí inocente, al mí que no tenía que preocuparse por nada, al mí que salía a las 10 y si no llegaba a las 12 a su casa era decapitado, pero se lo pasaba genial. Sí, supongo que me echaba de menos al mí de antes. Pero ese yo murió.

Bueno, no murió, no nos pongamos pesimistas. Pero sí desapareció sin dejar rastro. Y supongo que terminó de irse el día que ella también se fue. Casualidad o no, fue así. Y por eso puedo echarla de menos.
Y no voy a mentir, ya que creé este blog para decir verdades, la sigo echando de menos.

Y los primeros días, el uno, el dos y tres de enero he pensado ir a su casa y, aunque no sea yo, intentar que ella vuelva con aquellas personas que me apoyaron. No sé si me haría sentir mejor, pero sabiendo que a esas personas sí, me veía en la obligación.
Pero ayer ocurrió algo que me hizo cambiar totalmente de idea.
Fue un día genial, maravilloso. Empezó fatal, siguió sin mejorar y acabó siendo muy muy muy bueno. No daré detalles porque tampoco es que nadie vaya a leer esto, pero bueno.
Y hoy me he levantado, he desayunado. Un día normal, vaya.
Y he vuelto a pensar que debería ir a casa de ella (no, no voy a decir su nombre aunque ya lo haya dicho). Pero al segundo recapacité.
¿Para qué?
Mi vida no será como la que tenía con esa persona, pero sí puedo decir que es mejor. Tengo amigos de verdad, que sé que no me van a abandonar nunca.
Tengo ganas de hacer mil cosas.
Tengo sueños, esperanzas, objetivos...
Supongo que, como ya he dicho mil veces, de eso va la vida.
Algún día debes superarlo. Y yo creo poder decir que lo he hecho.
Mi frase Beat It, Surpass It, Fuck It se ha hecho realidad.
Lo batí, lo sobrepasé y... ¡que le jodan!

Sí. La sigo echando de menos. Sí, estoy pensando ir para su casa en este mismo instante y decirle que quiero que volvamos a ser amigos. Sí.
Pero, ¿sabéis qué? Que mi vida está llena. Está completa. Y estoy en un gran momento de ella. Los primeros cinco días del año me han servido para darme cuenta que no debo comerme la cabeza los próximos 360 con alguien que no se lo merece.
Sí, puede que vaya a su casa. Puede que le cuente lo que he pensado y puede que la perdone. Porque realmente soy yo la que debe perdonarla, pero eso es otro tema.
Y sí, siempre que vea un número 15, siempre que vea Cómo Conocí a Vuestra Madre y joder, siempre que la vea, pensaré en lo bonito que ha sido.
Pero, como ya habré dicho mil veces (al igual que esta frase):

Recuerda lo bueno del pasado
Vive el presente
Y espera el futuro

¡¡Y QUE LE JODAN A TODO LO DEMÁS!!

jueves, 13 de noviembre de 2014

Beat It. Surpass It. F&/*@ it.

Sé que es duro.
Infierno en la vida.
Sé que no te lo esperabas. Ni lo imaginabas.

Tu mundo se desmorona. Pierdes a esa persona. Pierdes a muchísimos amigos. Un grupo entero. Se van. Los saludas, si. Pero ya no es lo mismo.
Y lloras. Y lloras y ni siquiera sabes por qué. Y lloras porque, sin pensarlo, has perdido muchísimo más que el contacto de algunos amigos. Has perdido tu vida. Tu identidad.

Pero no te preocupes.
No te hagas más daño.
Mañana. Mañana levántate y busca. Busca más, busca mejor y busca como nunca antes has buscado.
Busca cariño, amigos, gente, música, diversión, gusto, vida.
No pares. No pares nunca.
Si lo haces, será demasiado tarde.

¿Que vuelve? Que vuelva. Tu vida no se basa en rechazarles, tu vida no se basa en odiarles por naturaleza. Tu vida se basa en buen rollo, en conocer gente y en construir recuerdos.
Tu vida es tu vida, y tú mismo decides lo que quieres con ella.
Y, un día te despertarás. Como te despertaste aquel primer día. Pero no serás el mismo. Eres otra persona.

Quiérete, porque es lo que mereces. No te hagas querer, quiérete y que los demás, si no te quieren, rabien por hacerlo.
No creas en cuentos de hadas, en milagros. No creas. Ya no es hora. Descubriste el por qué.
Piensa en lo bueno. Recuerda lo bueno. Nunca envidies, no seas rencoroso, no tengas nada guardado. Suéltalo.
Eres el dueño de tu cuerpo, de tu alma, de todo. Y aquel día que te despertaste y no quisiste vivir, que pensaste en lo bonito que sería dejar este mundo. Aquel día uno, que te levantaste en un charco de lágrimas y no saliste. Ese es el día más triste de tu vida. ¡Qué digo! EL DÍA TRISTE DE TU VIDA. Y ni uno más.

No será fácil. Te aseguro que no. Pero con las personas adecuadas, haciendo lo que quieres, sin complicaciones... se te hará un camino más llevadero.
Nunca es fácil caminar un camino pedregoso. Asfáltalo con tus acciones. Hazte feliz, nunca dejes de sonreír, ni aquel día donde no haya motivo.
Si la vida es corta, haz que la tuya sea una carcajada.

Simplemente vive. Vive como nunca lo hiciste por estar amarrado, por estar encarcelado en el amor. Y un día, te aseguro que te despertarás, y llorarás. Pero de alegría.